Los
acontecimientos de la sociedad de información han obligado a las instituciones
escolares a superar el modelo clásico de educación y a entender los múltiples
usos de los contenidos educativos, con el fin de mantener su lugar en la
sociedad del conocimiento. Es por este contexto, renovado por el fenómeno
tecnológico, que la capacidad de adaptabilidad de los estudiantes de hoy no es
más una simple ventaja sino una necesidad, lo que obliga a los docentes, como
uno de los actores principales de la educación, a distanciarse por un momento
de las condiciones en las que se desenvuelve la práctica educativa, observar lo
que sucede fuera de las aulas y descubrir que los estudiantes de esta época trabajan
la información de manera desbordada y de formas diferentes, mediante diversos
canales como la Internet y la televisión entre otros. Así, la introducción de los contenidos
digitales aparece como la conjunción ideal entre la educación tradicional y un
contexto lleno de posibilidades.
Los
contenidos digitales fusionan los materiales educativos con las herramientas
tecnológicas, por medio de las cuales son transmitidos, y
su utilización constituye una de las claves del desarrollo del sector de la
educación, teniendo en cuenta que la digitalización no debe ser la
reutilización en formato digital del contenido formativo que ha sido
desarrollado originalmente para otros medios como el impreso. Su distribución
se realiza principalmente a través de medios físicos como CD, sin embargo, la
evolución de las redes de comunicación, la ampliación constante del ancho de
banda, su alcance cada vez mayor a lugares que carecen de infraestructura
tecnológica y la ubicuidad que ofrecen soluciones inalámbricas como los portátiles
o las ya famosas aulas móviles, proponen un nuevo escenario en el que ésta
podrá realizarse a través de estos medios, eliminando la necesidad del soporte
y distribución física y la necesidad de salir del salón de clase.
Pensar
que estas soluciones no están desarrolladas para nuestra época donde aún
tenemos un gran porcentaje de docentes que no están preparados para estas
metodologías de aprendizaje o que la institución se ubica en un sector
"donde la tecnología no ha llegado", es un error que puede marcar la
diferencia entre una institución y otra. La constante revolución tecnológica en
la que nos encontramos crea un espacio óptimo para que los contenidos digitales
puedan ser trabajados desde su etapa más temprana que es la interacción
catedrática, mediante diapositivas, hasta la interacción colaborativa como en
un laboratorio virtual. Dar el primer paso se convierte realmente en el éxito a
corto plazo de una institución en comparación de otra.
Es
importante separar lo objetivo de lo subjetivo que produce la tecnología y
comenzar este proceso de manera prudente pero constante, evaluar la
adaptabilidad de los docentes, la calidad de los contenidos digitales y su
verdadera aplicabilidad en el área para la cual fue desarrollada.
muy buen articulo compañera, creo que es muy conveniente tener un uso adecuado de la tecnologia y aprovecharlo al maximo; excelente aporte..!!!
ResponderEliminarESTA MUY INTERESANTE ESTE ARTÍCULO YA QUE HABLA ACERCA DE LA FUSIÓN DE LA EDUCACIÓN CLÁSICA CON LAS NUEVAS HERRAMIENTAS QUE OFRECE EL MUNDO DIGITAL, LO CUAL OFRECE NUEVAS OPORTUNIDADES A LOS DOCENTES COMO A LOS ALUMNOS PARA PODER DESARROLLAR LAS COMPETENCIAS NECESARIAS QUE EL MUNDO LABORAL ACTUAL EXIGE=)
ResponderEliminarEn efecto la T.E viene a modificar la educacion tradicional pero en mi opinion esta no debe quedar absoleta sino debe convinarse con toda la ola de instrumentos tecnologicos para obtener un mejor resultado en el proceso de E-A del alumnado.
ResponderEliminares muy ciero la relacion existente entre lo que es la educacion tradicional y las nuevas herramientas que lejos de facilitarnos el trabajo nos dan a conocer la autonomia de las personas... muy buen articulo compañera
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